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      ¿Cómo elegir aire acondicionado fijo?

      Escoger el aire acondicionado fijo más adecuado para tu hogar es más sencillo de lo que parece. Lo primero que tenemos que valorar es el lugar donde lo vamos a colocar y el nivel de eficiencia energética del aparato, que nos permitirá saber cuál es el que menos consume y que menos impacto tiene sobre el medio ambiente. A continuación, encontrarás las claves para elegir el aparato que mejor se ajuste a las características de tu vivienda.

      Consideraciones para saber qué equipo necesitas

      • La potencia y la eficiencia energética
      • Calcula el consumo
      • Calcula los BTU necesarios
      • Niveles de Ruido (Decibeles)
      • Beneficios de la climatización y tratamiento del aire:
      • La bomba de calor:

      Las claves

      • Los equipos de aire acondicionado Split son los más recomendados cuando no contamos con la preinstalación de los conductos de climatización. Se instalan con unidad exterior y unidades interiores y necesitan muy poco trabajo de instalación.
      • La potencia y el consumo son las primeras características para tener en cuenta para elegir un climatizador.
      • La presión sonora es igual de importante. Equivale al ruido que emiten los elementos de la instalación.

      Consideraciones para saber qué equipo necesitas

      A la hora de decidirnos por un modelo u otro debemos conocer la superficie del lugar para determinar la potencia del aparato y su consumo.
      Los aires acondicionados Split, permiten aclimatar una lugar tanto en invierno como en verano. Son soluciones muy económicas y eficientes.

      Aires acondicionados portátiles

      Hay ocasiones en las que no podemos instalar un aire acondicionado Split ya sea porque tenemos una vivienda de alquiler o porque no podemos poner el aparato en la fachada.

      La potencia y la eficiencia energética

      Es importante que conozcas lo que tu aparato consumirá en función de tus necesidades ya que, cuando llega a la temperatura que hayas programado, se apaga automáticamente. Aunque adquieras un equipo más potente, no quiere decir que el gasto en consumo vaya a ser mayor, sino que alcanzará antes la temperatura que desees.

      La potencia del equipo viene determinada por los metros cuadrados del lugar. Por ejemplo, para una habitación de 30m2 necesitaremos un aparato de 12000 y 18.000 BTU. Y para conocer el consumo del aparato nos guiaremos por la etiqueta de la eficiencia energética. 

      Presión sonora

      Un elemento importantísimo para escoger un equipo de climatización es el nivel de ruido que genera, sobre todo si tu idea es instalarlo en el dormitorio para ayudarte a dormir en las noches calurosas. Para ello es recomendable un máximo de 24 Decibelios de presión sonora.

      Beneficios de la climatización y tratamiento del aire:

      El uso de un buen equipo de aire acondicionado traerá consigo un gran confort y numerosos beneficios para la salud. Los aparatos son cada vez menos ruidosos y más eficientes y, si quieres mejorar la calidad del aire en entornos secos, húmedos o con mucha polución, puedes utilizar humidificadores, deshumidificadores y purificadores.


      Consejos para crear un ambiente confortable:

      - Temperatura: En invierno, lo ideal es que mantengas la temperatura entre los 18º y los 21º. En verano bastará con tenerla entre 24º y 28º.
      - Grado de humedad: Conviene que mantengas el porcentaje de humedad entre el 40% y el 60%.
      - Circulación del aire: Debe circular de manera uniforme, a la velocidad adecuada y sin concentrarse en una sola dirección.
      - Pureza del aire: Los filtros de los aparatos de aire acondicionado y los purificadores eliminan ácaros y bacterias con lo que contribuyen a mejorar la calidad del aire.

      La bomba de calor:

      La mayoría de los equipos incorporan este sistema que permite calentar la habitación en invierno aprovechando la temperatura del exterior (por muy baja que sea) para convertirla en energía útil, ahorrando así en consumo. Gasta menos que otros sistemas de calefacción y es más seguro (por ejemplo comparado con la calefacción de gas o parafina)